Pero la vida hace que muchas veces ese reencuentro no llegue. Al fin y al cabo, el reencuentro lo inventamos nosotros, pero nosotros fuimos hechos por la vida. Hay gente que duda y que llora, que grita desde las más altas cumbres intentando agarrar una respuesta. Uno piensa si la verdadera respuesta de la vida es que no la hay; parece demasiado simple pero somos casualidad. Lo único que le queda a uno de provecho es saber agarrar cada instante , cara experiencia, cada roce, parpadeo, beso, mordisco, abrazo... Cada fusión de almas, cada conjunción de divinos cuerpos quedará memorizada en nosotros. El tiempo podrá llevarse la cal de nuestros huesos, y la sangre de nuestras venas. Podrá arrebatarnos los suspiros, la memoria, e incluso podrá arrebatarnos el llanto y la risa. Apagará el fuego y evaporará el agua, como si le restara sentido a todo lo que hacemos. Pero lo que la muerte no podrá llevarnos es cada instante que retuvimos entre nuestros brazos, no podrá abalanzarse con furia a destruir la más emotiva de nuestras despedidas. Por eso cuando uno se muere no es más que uno de esos regresos, y lo mejor que uno puede hacer para llevarlos consigo es sonreír con la boca muy abierta y alegrarse por desear un reencuentro. Un reencuentro que dura para toda la vida.
Debemos arrojar a los oceanos del tiempo una botella de náufragos siderales, para que el universo sepa de nosotros lo que no han de contar las cucarachas que nos sobrevivirán: que aqui existió un mundo donde prevalació el sufrimiento y la injusticia, pero donde conocimos el amor y donde fuimos capaces de imaginar la felicidad. Gabriel García Márquez
No dejes de seguir al conejo blanco

martes, 26 de julio de 2011
Quid
La vida y la muerte son los nudos y los desenlaces de una misma cosa, es un dragón cerúleo que se muerde a la cola. Ni falta hace decir que a nadie le gusta, las lágrimas mojadas en despedidas, las risas incontrolables en los reencuentros... Es esa pieza en nuestro interior que se vuelve a atar para dejarnos completos, para hacernos sentir felices.
miércoles, 20 de julio de 2011
viernes, 15 de julio de 2011
Fórmula para hallar un beso
Síntomas de su aparición : Sonidos, dolores, vestigios, ponerse a pensar.
Acercamientos : Pararse, quedarse a soñar, gritarle al aire, izar las velas para entrar en los mares del tiempo.
Cronología
1.Comenzar, bostezos, resurgir ante el cenit, erguirse, estirarse, esperar.
2.Sostener, apoyar, crecer, aguantar, desear, planificar, esperar.
3.Sobrevivir, anhelar, recoger, repensar, reutilizar, resolver, admirar.
4. Saborear y repetir al gusto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)